Monday, 27 October 2008

Doll

Mary tiene una herida. No es muy profunda, y le recuerda de vez en cuando que aún no ha sanado. Mary sabía curarse a sí misma hacía mucho tiempo. Ya no recuerda el método con tanta precisión. Teme fallar, aún a pesar de saber que no puede darse ese lujo. No ahora. Soñó con Eduardo, el chico neurótico que le inspiraba ternura. Se lo imaginó a él corriendo por el campus de la universidad, dejando que el viento arrastrara el gabán que siempre solía usar. Un momento después, él se quedaba quieto frente a ella, mirándola con angustia, y ella lloraba. Mary lloró. Fue solamente una lágrima. Se despertó a las dos. Luego a las tres, y a las cuatro. A las cinco, a las seis. No le gusta no poder dormir tranquila. En los intervalos, aparecían más personas, pero todas las imágenes estaban adornadas con tristeza, y ninguna le hablaba. Solamente la miraban.

Mary sabe que algo le está doliendo, y no puede ignorarlo más.

Mary hoy se descubrió como una muñeca rota, y no tiene idea acerca de cómo podrá reponerse.

1 comment:

Vrolfak said...

Mary necesita cerrar los ojos y respirar profundo.