El sueño fue tan fraccionado, que al final Mary contará uno. Estaba en los pies del volcán. El mismo empezaba a lanzar llamas contra algunas cosas particulares. Mary sentía que no podía moverse, y temía que la siguiente llama fuera para ella. Un ejército de arañas se acercaba por un costado, y entonces Mary empezó a querer que el volcán les lanzara llamas a ellas, pero éste parecía no tener actividad. Gritó cuando vio que se aproximaban gigantescas arañas de siete patas. Es el detalle que más recuerda. Solamente siete patas. Al estar muy cerca, el dolor de sus músculos la despertó, y tardó un buen rato en conciliar el sueño de nuevo.
No comments:
Post a Comment