Thursday, 30 April 2009

Luker

Mary estaba debajo de un árbol que no tenía raíces, y se mantenía en pie desafiando las leyes de la física. Debajo del árbol había una bolsa, marcada con su nombre. Mary quería tomarla, pero temía que si metía la mano, el árbol cayera y la aplastara. Intentó buscar una rama para ayudarse, pero al dejar de mirar el árbol y la bolsa para iniciar la búsqueda, apareció en su casa, tomándose una espumosa taza de chocolate con su abuela.

1 comment:

TORO SALVAJE said...

Mary tiene suerte, y su abuela también.

:)