Monday, 4 May 2009

Test

Su padre trabajaba en el servicio de radioterapia de alguna clínica que no reconoció. En el equipo también estaba Darío Sanz, su actual profesor. Preparaban un examen para los estudiantes, y mientras lo hacían, se reían por la inminente avalancha de pacientes que ingresaba al centro.

2 comments:

TORO SALVAJE said...

Claro, es que eso da mucha risa (sobre todo a los psicópatas), igual con suerte algún día se reirán de ellos, espero que pronto...

vylia said...

De verdad ha sido un sueño cruel. Tal vez la conjunción de los temores que tengo, que me impiden decidir libremente si especializarme en radioterapia es lo mejor.