Thursday, 11 June 2009

Ice

Mary entró a su cuarto, pero era diferente. Su cama apuntaba en la dirección contraria, sus cosas no estaban en el sitio en que las había dejado. Abrazó a su mamá y a su abuela, que estaba con ella. Salió a caminar con su mamá para comprar unas empanadas enormes, como las que probó en Viña del Mar. Llegó a la avenida Boyacá, y la cruzaron corriendo. Mary le dijo a su mamá que esa avenida le recordaba la avenida Corrientes, en Buenos Aires. Solamente ahí notó que no tenía zapatos, y que iba con un short corto en medio de la noche. Antes de que sus piernas terminaran de congelarse, Mary sonrió por su regreso.

2 comments:

TORO SALVAJE said...

Y yo sonrío por Mary.
Se la ve feliz, espero que no se resfríe.
Si le sobra empanada que me guarde.

vylia said...

Si, Mary aguarda feliz. En su corazón el tiempo empieza a pasar rápido, y en pocos días ha de volver a casa por sus vacaciones, pero volverá. =)