Mary estaba en un parque. Caía nieve, pero era caliente. Eran como pedazos de sol. No quemaban, apenas le otorgaban al paisaje trozos de lindo color. Había un árbol grande que se mecía en el medio del parque, junto a una fuente. A los pies del árbol, se encontraba una silla. Grande, de madera. Sobre ésta estaban los gemelos. Jugaban. Mary los contempló durante todo su sueño. Los extraña, le hacen falta.
2 comments:
Seguro que a ellos les ocurre lo mismo.
En la silla de sus sueños está Mary cantando.
Seguramente es así. :)
Un abrazo.
Post a Comment