Bailaban. Muchas personas celebraban el suceso, contaban historias del futuro, tejían mentiras de papel. Mary se puso en el medio del salón. Con todas las fuerzas de su voz, lo llamó por su nombre. Él se acercó. Ella se prometió olvidarlo, y lo hará.
2 comments:
Parece buena idea.
Cada vez dolerá menos y además, en el mundo hay mucha gente, muchísima...
:)
Y si.
Un abrazo.
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