Habían muchas hojas cayendo, como en otoño. Mary podía caminar encima de ellas, sentir el sonido cuando las quebraba. De pronto, sintió que algo estaba mal. No podía moverse, y empezó a caer. Cuando se fijó, ella también era una hoja, una recién caída.
2 comments:
Espero que nadie pise a Mary, que yo no me entere...
Esperemos que no.
Un abrazo.
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