El martes en la noche Mary no logró dormir bien, así que su sueño se quedó suspendido en algún punto en donde no hay novedad. Ayer, sin embargo, a pesar del dolor de cabeza que rondaba a Mary, ella logró conciliar el sueño. Se encontró en una casa muy grande, llena de maletas. Buscaba una desesperadamente, sin saber cuál. Sus amigas estaban boca arriba, colgadas del techo mientras tomaban té. Mary no podía explicarse cómo habían evadido la fuerza de gravedad, hasta que se quedó contemplando un espejo, y se dió cuenta que era ella la que andaba al revés.
2 comments:
Mary es murciélaga?
Bueno, no me importa.
Si, eso parece. Con razón se me escapa por las noches a tomarse un vaso de leche, y a veces se levanta en medio de la noche para seguir leyendo el libro que la tiene atrapada en el momento.
Un abrazo.
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