Saturday, 1 May 2010

Bear

A Mary le habían escondido a su novio, y en su lugar habían puesto un oso enorme, que no podía moverse porque estaba demasiado gordo. Mary andaba enojada con la gente porque no le querían decir donde estaba él. Y estaba tan enojada, que se puso a corretear gallinas por toda la avenida para que ellas la alegraran.

2 comments:

TORO SALVAJE said...

Al final pagaron las gallinas.
Siempre paga el más débil, aunque quizás más tarde las gallinas fueron a corretear gusanos, y así...

vylia said...

Muy posiblemente. Pobres gallinitas...

Un abrazo.