Sunday, 30 August 2009

Palace

Ayer Mary lloró. Mucho, lo necesitaba. Descansó, y se decidió a proceder. Soñó con esos ojos, los del cuadro que vio en el Palacio Ferreyra, en Córdoba. Soñó que estaban vivos, como ella sospechaba. Los ojos la miraban fijamente, mientras ella se hundía poco a poco en una habitación muy oscura. En el medio de la habitación, los ojos, que se habían desprendido del cuadro, también tenían lágrimas. Eran unos ojos tristes, habían perdido su párpado. De alguna forma, Mary se sintió identificada con los ojos de su sueño. Ella no perdió su párpado, se desenfocó por andar mirando en otra dirección. Ha pagado su hazaña. Mary se despertó con los ojos hinchados, y con mucha sed. Pudo dormir de nuevo. Los gemelos habían sido empacados, Mary tenía el permiso de todo el mundo, los traía para Bariloche. Cuando estaba en el avión, solamente podía pensar en que quería un cuarto para tres.

2 comments:

TORO SALVAJE said...

Bueno, con los ojos hinchados pero con párpados. Menos mal.
No me gusta que Mary llore.
Ojalá todo le salga bien.
Eso.

vylia said...

Si, a mí tampoco. Pero aquí entre nosotros, te confieso que lo necesitaba. Esta semana no se hallaba, se le veía muy triste. Hoy ya está distinta, más feliz, más como ella. Todo mejorará, lo sospecho, amaneció con un brillo curioso en sus ojitos.

Un abrazo.