En la sucesión de sueños, Mary estuvo en varios lugares. Visitó a su abuela en Bogotá. Estuvo tranquila, hasta que empezó a descoserse. Estaba hecha de hilos de colores, era roja, negra y azul. Cada hilo iba desapareciendo a medida que ella sonreía. Se estaba gastando. Llegó él, y la empezó a tejer de nuevo. Dio dos puntadas, y Mary se despertó feliz, con la sensación de haber sido salvada.
2 comments:
Él debe ser algo así como un príncipe azul.
Que suerte.
Un costurero amable, cómo no.
Un abrazo.
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